REDAAS

Edith Álvarez, enfermera y pionera de un consultorio de consejería en IVE-ILE: “Es un orgullo estar haciendo caminos”

En septiembre de 2023, el grupo de enfermería de REDAAS organizó un taller de capacitación en San Carlos de Bariloche: «El rol de la enfermería en la interrupción segura del embarazo», que tuvo el objetivo de dar herramientas profesionales a este colectivo, clave en el acceso y la atención de IVE-ILE.

Una de las participantes de este taller fue Edith Álvarez, enfermera de Tierra del Fuego que luego de ese encuentro se decidió a abrir su propio consultorio de consejería en aborto en la ciudad de Río Grande.

“Soy la primera enfermera que tiene su consultorio de interrupción voluntaria del embarazo en Tierra del Fuego, y quizás en la Patagonia”, cuenta Edith, orgullosa. Y no solo eso, sino que, además, da charlas a equipos de salud que dan acceso a abortos seguros, en particular a otras enfermeras.

Edith explica que “Río Grande es la ciudad más grande de la provincia y tiene aproximadamente 120 mil habitantes. El aborto es un tema del que no se habla con libertad, tiene muy poca visibilidad y somos muy pocas personas las que hacemos esto”.

El equipo que lidera Edith, además, está compuesto por dos médicas, una psicóloga y una persona a cargo de tareas administrativas. “Los casos que veo son desde las primeras semanas a cualquier semana de gestación, la diferencia radica en que nosotras podemos dar respuesta, por consenso del equipo, hasta las semanas 12.6, después se deriva al Hospital de Ushuaia”, cuenta Edith. 

“Tengo mi propia turnera, las usuarias llegan a mí y yo les doy toda la charla, toda la consejería, todo el seguimiento, leo la ecografía, leo los laboratorios, pido laboratorios, pido ecografías. Trabajamos en equipo con las doctoras”. El correo electrónico para sacar turnos en el consultorio se encuentra en lugares públicos, como centros de salud, y hasta en espacios como comercios o peluquerías. «Armamos una red para que cualquier persona que lo necesite pueda acceder de manera rápida”, explica.

El consultorio, en este contexto, hace la diferencia con respecto al acceso a los servicios de salud sexual y (no) reproductiva. Para Edith “los cambios son lentos, pero, lo que noto, es que en el barrio donde yo trabajo se está haciendo popular que hay una enfermera que te acompaña en la interrupción y te asesora en la interrupción y te da las respuestas en la interrupción, y eso es bueno”.

El trabajo que lleva adelante no está libre de obstáculos. Existen trabas burocráticas para acceder a la medicación, insumos que no siempre son suficientes, entre otros. Pero también tiene sus recompensas.

“Me quedo con las recompensas que tienen que ver con hacer caminos, con marcar la diferencia, con tener la bandera de la enfermería en lo más alto del compromiso social”, dice Edith, y agrega que “desde el compromiso personal, de empoderarse, siempre adelante, siempre apoyada por REDAAS y el equipo que conforma REDAAS, que cada vez que tengo dudas me las sacan con las capacitaciones, con los manuales. Así que también es un orgullo estar haciendo caminos”.