02/09/2026

La provincia de Buenos Aires presentó un nuevo vademécum obstétrico

El ministerio de salud de la provincia de Buenos Aires presentó hoy un nuevo vademécum obstétrico que contribuye a jerarquizar el rol de este colectivo profesional y asegurar mejores condiciones de acceso a servicios esenciales de salud sexual y reproductiva.

Este nuevo instrumento permite precisar el alcance de la competencia de prescripción de medicamentos reconocida a las y los profesionales de la obstetricia, que desde ahora podrán prescribir medicamentos para la atención del aborto seguro.

“Las obstétricas cumplen un rol indispensable porque están en los territorios, mucho más que los médicos, acompañando el modelo de atención primaria de la salud, y lo hacen de modo longitudinal. Tenemos que mejorar el equipo de salud, darles capacidad resolutiva, el equipo de salud es la base”, destacó el ministro de salud de la provincia, Nicolás Kreplak

Por su parte, Carlota Ramírez, directora provincial de equidad de género en salud, afirmó que “este vademécum es una herramienta sanitaria que nos permite ordenar y fortalecer la provisión de servicios de salud sexual y reproductiva jerarquizando el rol de las obstétricas, porque donde hay obstétricas hay calidad de atención y hay garantía de derechos”.

El vademécum obstétrico es un documento técnico de rectoría sanitaria. Su actualización responde al reconocimiento de una necesidad clara: adecuar los modelos de atención para ampliar y fortalecer las tareas de distintos perfiles profesionales. En este contexto, la obstetricia profesional cumple un rol central, ya que garantiza el acceso a servicios de salud sexual integral y de calidad.

Los estándares internacionales formulados por la OMS (Organización Mundial de la Salud), ICM (Confederación Internacional de Matronas), UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas) y FIGO (Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia) destacan que “con conocimientos adecuados, respaldo normativo y condiciones institucionales apropiadas, las y los profesionales de la obstetricia pueden cubrir una parte sustantiva de las necesidades esenciales de salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y adolescente”.

En este sentido, Silvina Ramos, investigadora titular del CEDES, codirectora de REDAAS y miembro del consejo consultivo de la Dirección de Salud Sexual de la provincia, explicó que “la salud sexual y reproductiva cambió, hoy tenemos leyes y políticas públicas que hace algunos años no teníamos, pero también cambió la obstetricia. Por eso la práctica obstétrica no puede ni debe pensarse limitada a la atención del embarazo y el parto, sino que incluye anticoncepción, salud menstrual, atención a lo largo de todo el ciclo de vida de las personas”.

“Las recomendaciones internacionales acompañan claramente esta transformación de la obstetricia”, dijo y agregó: “No estamos frente a un fortalecimiento improvisado de funciones, estamos frente a una estrategia respaldada por la evidencia y los estándares internacionales y eso la robustece frente a un mejoramiento de la política sanitaria”.

 

Un avance para las obstétricas y para el acceso a los servicios de salud

En Argentina, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires regulan el ejercicio profesional de la obstetricia. Es la autoridad provincial, ya sea desde el poder legislativo o la autoridad sanitaria, la que determina las competencias profesionales propias de su jurisdicción.

Hoy 13 jurisdicciones del país cuentan con vademécums obstétricos que dan seguridad jurídica y promueven la ampliación de tareas al colectivo profesional de obstetricia. De ellas 4 provincias han incluido la medicación para la provisión de abortos seguros, tal como recomiendan los organismos internacionales de rectoría en la materia. 

Este avance que desde hoy se implementa en la provincia de Buenos Aires permite a las licenciadas en obstetricia ejercer la profesión según todo su potencial y, así, ampliar el acceso a los servicios de salud sexual, reproductiva y no reproductiva de las personas en toda la provincia.

 “Muchas veces pasa es que los equipos, que están formados por obstétricas, psicólogas, trabajadoras sociales, a veces no tenemos un médico o médica que recete la medicación para interrumpir un embarazo, y la persona que consulta tiene que ir a otro centro de salud, con todo lo que eso significa eso en relación a las barreras, en un contexto en el que muchas de las usuarias que asisten a esos centros de salud comen una vez por día y tienen un pasaje de colectivo para ir a un solo lugar, entonces las dejamos en desprotección”, contó María José Tirao, Licenciada en Obstetricia e integrante de la Dirección de Cuidados Integrales en Salud de La Plata. 

Y remarcó que “la actualización de este vademécum va a redundar no solamente en la jerarquización de nuestra profesión, en la autonomía para el trabajo en salud sexual y reproductiva, sino que va a traer beneficios para todas esas mujeres que eligen atenderse en nuestros centros de salud. Ahora tenemos el desafío de ponerlo en práctica y defenderlo”.