Ana María Acevedo, una joven de 19 años quien cursaba el primer trimestre de un embarazo fue diagnosticada con cáncer de mandíbula y fue obligada a permanecer sin tratamiento hasta que finalmente murió, dado que el equipo del hospital Iturraspe en la Ciudad de Santa Fe se negó, tanto a proporcionarle tratamiento adecuado para su cáncer, como a interrumpir el embarazo que cursaba cuando se detectó su enfermedad.